Bernadette Soubirous, una campesina francesa nacida en el Siglo XIX en una familia que rozaba la indigencia afirmó, a sus catorce años, haber tenido una serie de visiones de una joven en una gruta cercana a su casa, lugar al que acudiría por primera vez junto a su hermana para recoger leña y así poder calentar el húmedo sótano del molino en el que la familia vivía.

 

Moulin de Boly.jpg
De Philippe Viron – postal, Dominio público, Enlace

Tendrían que transcurrir dieciocho apariciones hasta que aquella joven revelara su identidad: nada más ni nada menos que La Inmaculada Concepción:

Una noche en Lourdes, Francia

Aquí va este relato de lo que dio de sí una noche en Lourdes, Francia.

La ciudad

Corría el año 1858 y por aquel entonces Lourdes sólo era una ignota población del sur de Francia. Se estima que por entonces entre el 70% y el 80% de sus tres mil habitantes eran analfabetos.

Hoy Lourdes se ha convertido en uno de los principales centros de peregrinación del mundo cristiano y su número de hoteles sólo es superado por París.

Una noche en Lourdes, Francia

Se calcula que la ciudad recibe cerca de ocho millones de peregrinos anualmente (mucho me temo que aún sin ser yo creyente me incluirán en esa cifra por haber estado albergado en un hotel) y hay todo un emporio alrededor del culto a la Virgen de Lourdes: podemos encontrar desde un cine que sólo proyecta películas de temática cristiana hasta un musical (digno de Broadway, aseveran las críticas) dedicado a esta pobre campesina que, paradójicamente, tanta riqueza y prosperidad ha aportado tras su muerte a la región.

Lourdes, Francia

Y aunque la ciudad cuenta con su leyenda medievalesca propia y su imponente castillo roquero del Siglo XIV (se llaman así a los castillos construidos sobre una superficie rocosa), hoy es mundialmente conocida por ser uno de los lugares claves de la peregrinación cristiana.

Forma parte, de hecho, de La Ruta Mariana, una ruta de carácter cultural-religioso que incluye varios templos del norte de España, junto con uno en Andorra y éste que nos ocupa en Francia.

Si, como nosotros, estáis de paso y queréis comer en un lugar muy concurrido y con muy buena relación calidad-precio, os recomiendo hagáis una parada en Made In Italy, un restaurante italiano con unas pizzas que quitan el hipo. Se encuentra a pocos pasos del santuario, en el margen derecho del río, poco antes de cruzar el Puente Viejo que podéis ver en la foto anterior.

Qué paradoja recomendar un italiano en una de las ciudades más importantes de Francia ¿verdad?

Actividades en los alrededores

Os dejo algunos links de Civitatis para que consultéis actividades en las cercanías. Reservando a través de ellos, ayudáis a este humilde proyecto a seguir adelante.

 

El santuario o las consecuencias de las apariciones

Creo que a la, en el sentido figurado pero también en el literal, pobre Bernadette no le habría hecho mucha gracia ver cómo su humilde población natal se ha convertido hoy en uno de los puestos de merchandising más grandes en torno a una religión que hayan visto estos ojitos: los anteriormente comentados cines cristianos, su musical específico (el cual es subtitulado a tres idiomas mientras tiene lugar el espectáculo, para que nadie pierda el hilo de la historia) y decenas de tiendas que sólo venden imaginería cristiana (made in China) aglutinadas en un pequeño casco antiguo son buena prueba de ello (me he negado a utilizar la expresión «dan fe de ello«… muy obvia).

Una noche en Lourdes, Francia

Por poner en contexto el siguiente párrafo, pensemos que la Torre Eiffel aún no había sido tan siquiera ideada (la primera piedra se pondría en 1887, ocho años después de la muerte de la mística Bernadette, que fallecería con tan solo 35 años). Con nuestros casi doscientos años de perspectiva, y viendo en qué se ha convertido la ciudad, imaginad lo lucrativo del asunto si nuestra querida Bernadette hubiera aceptado la siguiente propuesta:

La muchacha rehuyó en vida convertirse en una estrella de la cristiandad, llegando a declinar la oferta directa que el periodista Balech de Lagarde, del Courrier Français, le propuso: llevarla a París para exponer su historia al mundo y convertirla en una mujer rica.

Desconozco qué procesos mentales pueden llevar a alguien a:

  • Declarar haber tenido visiones continuadas de un ser mítico;
  • Declinar el convertirse en una mujer económicamente solvente tras toda una vida de pobreza y hambre;
  • Ordenarse monja en el covento de Nevers y asistir como enfermera hasta sus últimos días a enfermos a pesar de sufrir una muy dolorosa tuberculosis que acabaría con su vida a los 35 años.

Pero lo cierto es que merece todo mi respeto. Quien quizá no lo merezca tanto es el ábate Dominique Peyramale y, en última instancia, el obispo Bertrand-Sévère Laurence, quienes, tirando hasta de la ciencia en el caso de unas visiones místicas, decidieron comprar el terreno que conformaría el santuario que hoy conocemos. Dice la wikipedia que el mentado obispo escribió lo siguiente, validando las cuestionadas apariciones:

“Nos inspiramos en la comisión, compuesta por sacerdotes sabios, piadosos, educados, experimentados, que interrogaron a la niña, estudiaron los hechos, lo examinaron todo, lo pesaron. También invocamos la autoridad de la ciencia, y seguimos convencidos de que la aparición es sobrenatural y divina, y que, por lo tanto, lo que Bernadette vio es la Santísima Virgen. Nuestra convicción se formó en el testimonio de Bernadette, pero sobre todo en los hechos que ocurrieron y que solo se pueden explicar por una intervención divina ”6.

Mucho me temo que estos religiosos tenían más vocación comercial que espiritual porque, adrede o no, sólo ciento cincuenta años después han conformado, como decía, uno de los focos comerciales más importantes de la cristiandad.

Termino con la mística que ha desencadenado todo esto: su cuerpo, aparentemente incorrupto como el de nuestro madrileño San Isidro (intuyo que sería más apropiado llamarlo momia), se encuentra en una urna de bronce en el convento de San Gildard, Nevers.

Decía «aparantemente incorrupto» porque lo cierto es que las partes expuestas del cadáver de tan pía mujer están enmascarados con sendas cubiertas de cera que amortiguan el impacto de años de la podredumbre que toda piel sufre.

El funicular Pic du Juer

Volvamos a asuntos más prosaicos.

El ferrocarril había llegado a Lourdes en 1866 pero la ciudad, que recibía un goteo constante y creciente de turistas y peregrinos, necesitaba reforzar el atractivo turístico de la región. Así que dicho y hecho: en 1898 comenzarían las obras de uno de los primeros funiculares de Francia, las cuales terminarían tan solo quince meses después.

Funicular Lourdes

Para acelerar el proceso de demolición de la roca y así poder trazar una línea recta que conectara Lourdes con el pico del Jer se decidió duplicar la carga de dinamita, ahorrando de paso en mano de obra.

Y, como es evidente, las vistas más espectaculares de la ciudad las tendréis desde lo alto del Pic du Jer, una montaña en las afueras de la ciudad coronada por una gran cruz instalada en el 1900, mismo año en el que se inauguraría el funicular.

Iglesia Lourdes

Si decidís subir a la montaña (creo que deberíais), aquí van unos pocos datos prácticos:

  • Cerrado en temporada invernal (desde primeros de noviembre a primeros de abril);
  • Precio de ticket de adulto en 2022: 12,50€ / Niños 10€;
  • Primera subida a las 10.00h, última bajada a las 18.00h, excepto en verano, que alargan una hora más;
  • Toda la info en la web oficial.

Me sorprendió que la visita puede ser completada con un recorrido por unas antiguas cuevas habitadas. Lamentablemente nosotros las encontramos ya cerradas. Pero ojo, que no sólo eso, si no que hay un restaurante donde poder tomarte una cerveza y también hay un circuito para bicicletas de montaña. Eso, para los aguerridos.

Por último, frente a la estación de billetes del funicular, encontraréis la Maison de la Connaissance du Risque Sismique, un coqueto museo interactivo donde demuestran con simples artefactos cómo influyen los movimientos sísmicos en edificaciones y las diferencias que se pueden percibir en los movimientos sísmicos.  Porque Los Pirineos es uno de los lugares de Europa con mayor actividad sísmica.

Galería fotográfica

Por último, y como viene siendo habitual en las últimas entradas de la web, os comparto una pequeña galería fotográfica de las fotos que más me han gustado de la ciudad.

Una noche en Lourdes, Francia Lourdes, Francia Una noche en Lourdes, Francia Iglesia Lourdes Funicular Lourdes Una noche en Lourdes, Francia

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