Un día en Yosemite National Park

La noche antes de llegar

Tras nuestra visita al Death Valley elegimos Mammoth Lakes para pasar la noche: eso nos acercaba tremendamente al Paso de Tioga, cosa que nos interesaba para disfrutar lo máximo posible de Yosemite al día siguiente.

No puedo contaros mucho sobre este pequeño pueblo de montaña perteneciente ya a California: sé que es uno de los elegidos por los estadounidenses en invierno por sus famosas pistas de ski, que tiene una famosa grieta de un terremoto (echad un ojo al enlace anterior, hay muchísima más info de la que os pueda aportar yo), pero poco más.

Lo bueno, y éste es uno de los motivos por los que elegí dormir aquí, es que como tiene tanta infraestructura preparada para su temporada de invierno, se encuentran precios sensiblemente más bajos que en otros lugares de la zona.

Nos quedamos en el Sierra Lodge y pagamos cerca de 100€ (se meten unos buenos pasotes, sí). Con desayuno incluido, al menos.

Si os quedáis en los Lagos del Mamut y queréis cenar algo decente, id a éste de la foto: nosotros lo elegimos porque era el que quedaba frente al hotel pero la verdad es que estaba bastante bien:

Pizza en Mammoth Lakes

Tras tantos días de comer basura (lo siento: vais a comer muchísima basura), elegimos una pizza bastante maja, de alcachofas y champiñones. Y aunque yo siempre digo de coña que de lo que come el grillo, poquillo, el cuerpo termina pidiendo verde.

Tioga Pass en septiembre

Lo pillamos abierto, pero, por favor, antes de planear el viaje debéis estudiar las fechas de apertura y cierre de este paso de montaña. Consultadlo aquí. Y aquí el histórico de apertura y cierre del paso.

Si vais en fechas sensibles (primeros de mayo, finales de octubre), mi recomendación es que os planteéis no entrar por aquí. Corréis el riesgo de encontrarlo cerrado y la vuelta que tengáis que dar será lo suficientemente larga como para fastidiaros el día.

 

Entrando por Tioga Pass

Así que si en este viaje Yosemite lo tenéis como un sitio imprescindible en la ruta, intentad cuadrar las fechas para aseguraros de que el paso está abierto.

Avisados, por tanto, de las peculiaridades del Paso de Tioga y sus tardías aperturas tras la temporada de nieves, debo decir que considero todo un acierto entrar por aquí al parque.

Nuestra pequeña ruta por Yosemite

¿Por qué me gustó entrar por Tioga? Bueno, no he hecho el camino a la inversa, así que no podría contaros cómo es la experiencia desde el otro lado: pero sí sé que al principio del día nos encontramos muchísimos menos visitantes-de-día, mucho menos turista de autobús menos masificación de gente, en definitiva.

Además, creo que si lo primero que ves son las famosas rocas (Glacier Point, Sentinel Dome, Half Dome) en el monumental  Valle de Yosemite, luego mucha gente no cuente con hacerse unos buenos kilómetros carretera arriba… kilómetros que muy posiblemente luego se tengan que desandar, ya que es en la zona del valle donde están algunos de los puntos clave a visitar si sólo dispones de un día.

Nuestra ruta desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, siendo el punto más situado a la derecha el destino y el punto más a la izquierda nuestro origen, fue la siguiente :

340 km’s según Google. El criterio seguido fue el que a mí mejor me funciona y más me satisface: el de pararnos donde nos salga de los coquitos. Se trata de disfrutar, no de marcar muchas equis en la guía.

Como hago en otras entradas de la página, nada mejor que algunas fotos para que se os pongan los dientes largos ante las maravillas que vais a contemplar:

Yosemite National Park

Pajaruelo en Yosemite

Yosemite Valley

Valle de Yosemite

Yosemite National Park

Un último aviso a navegantes: nosotros sólo pudimos disfrutar de un día en el parque, pero si disponéis de tiempo, quedaros al menos una noche. El sitio es espectacular y tiene mucho, muchísimo por ver.

Ya digo en algún otro lado de la web que me considero más de ciudad que de naturaleza; pero el sitio, su fauna y su flora, bien merecen mínimo una noche. Ver allí las estrellas debe ser la hostia… y eso ellos lo saben: “Half the park is after dark” (la mitad del parque está de noche, haciendo alusión al maravilloso espectáculo que debe ser contemplar el cielo en una noche despejada).

Half the park is after dark

 

Dormir tras la visita

Los precios alrededor del parque (y por alrededor entended un radio de unos 50 km’s como mínimo) son extremadamente caros: está la opción del camping o la de algún motel de carretera. Elegimos esta última ya que al día siguiente queríamos llegar a San Francisco. Os cuento qué elegí y por qué.

Nos quedamos en el Yosemite Westgate Lodge, a unos 58 km’s del centro de visitantes. Dado que son carreteras de montaña y habrás pasado el día entero pateándolo hasta que casi comience a anochecer, bajo mi punto de vista está lejos.

Nos clavaron cerca de 200€, con las tasas de los cojones y su camisita y su canesú. Sin desayuno ni nada. Pero el problema es que todo lo de alrededor está igual, no hay alternativa económica sin hacerse una buena panzada de kilómetros…

Y fue inteligente y no cogí el que tenía en un primer momento, que se encontraba a unos 150km’s…

De haberlo hecho hubiera tenido que pasar por este bonito puerto de montaña que, creedme, de noche y por carreteras de montaña que no conoces, no debe ser lo que más te apetezca tras un agotador día:

Y tras esta noche tan “de paso”, nos ponemos rumbo a nuestro último destino: San Francisco.