Las políticas de precios de Air China están siendo realmente agresivas, como los  vuelos a Japón que compramos por 620€ en este verano de 2023: el país (y por extensión esta compañía, que es la compañía oficial del gigante asiático) está haciendo un esfuerzo enorme por abrirse al exterior, como demuestra la exención de visa de 144 horas o la reciente noticia de la no necesidad de visado para visitas inferiores a quince días para ciertos países (entre ellos España).

Así que a pesar de haber leído opiniones muy diferentes sobre Air China, y dados los precios de los vuelos que encontré, decidimos liarnos la manta a la cabeza y probar suerte… Aquí tenéis una más de las miles de opiniones de Air China. Anticipo: no es favorable, ni mucho menos.

Ya sea que estés pensando en viajar a la maravillosa Vietnam, a la propia Beijing o a Japón (y flipar con Tokio desde las alturas), como nosotros, este artículo te interesará.

Precio de los vuelos

Está comentado líneas más arriba: 620€ por un vuelo Madrid – Tokio en octubre de 2023. La escala a la ida era de 2:10h (un tiempo asequible) mientras que la escala a la vuelta sería de nada más y nada menos que de 14 horas. Pero dado que el país quiere abrirse al exterior, como ellos mismos proclaman, decidimos que sería un gran colofón al viaje poder visitar la Gran Muralla China y la Plaza de Tiananmen.

Otros precios enormemente atractivos para un Madrid – Tokio, en el momento que escribo esta página (finales de noviembre de 2023) son los siguientes:

  • Del 8 al 25 de febrero: 767€
  • Del 26 de febrero al 11 de marzo: 719€
  • Del 15 al 31 de mayo: 710€

Como veis, son precios casi pre-pandemia. Sus competidores directos, compañías de mucho mayor renombre (KLM, Qatar Airways) parten de precios que rondan los 1000€. Y a pesar de que Japón no es un país excesivamente caro, si nos ponemos a sumar gastos en Japan Rail Pass, hoteles, comidas, cosas que compres… esos trescientos de ahorro parecen a priori suficientes para decantarse por esta empresa ¿verdad?

Nuestros vuelos

Vamos al grano. Estos fueron los códigos de vuelo que nosotros cogimos, así como una breve explicación de cada uno de ellos:

  • CA908: Vuelo que despega de Madrid con dos santas horas de retraso. Un vuelo que ya era de por sí largo (10.50h) se convierte en un vuelo de casi 13 horas. Empezaba bien la cosa, pensábamos. A pesar de la paciencia de los viajeros, nos sacaron la comida estando aún en tierra, para apaciguar los ánimos. El miedo a perder el vuelo de conexión era patente entre todo el mundo. Por suerte, en los últimos vuelos que hemos realizado, hemos contratado siempre seguro. En el peor de los casos, nos decíamos, en vez de aterrizar en Tokio a las 12.20h, hora local, lo haríamos horas más tarde.
  • CA925: Tenemos la suerte de que este vuelo nos está esperando. Al final nos damos cuenta que el grueso de viajeros en un vuelo de conexión son los que llegan desde un tercer país. Así que a pesar de carreras infinitas, de varios dónde está la puta puerta de embarque, conseguimos embarcar y llegar a destino un par de horas más tarde. Ahora la segunda parte del chiste: llegamos, por fin, a Tokio, y vamos a por nuestras maletas. Adivinad la maleta de quién se había quedado en Beijing. Sí, la mía. La mía y la de otros tantos pasajeros. Ponte a reclamar, a rellenar una hoja con todos tus datos, los hoteles de tu estancia, mientras te aseguran que la maleta te la van a entregar dos días después… ¿quién dudaría, verdad? Finalmente, sí, la maleta me la entregaron (y me indemnizaron de forma bastante torticera, una vez pasados los controles de aduanas, con unos míseros cuarenta euros al cambio).
Una opinión más de Air China

La simpática recepcionista del hotel de Tokio entregándome, dos días después, mi maleta. Pero qué ilusión me hizo.

  • CA184: Nada que objetar… si nos hubieran dejado salir del maldito aeropuerto para visitar la ciudad, tal y como su política de exención de visa durante 144 horas asegura. Fuimos bastantes los que nos quedamos tirados, incluida una pareja de Lituania que tampoco daban crédito a lo que estaba ocurriendo, máxime cuando nos dijeron que cinco años antes habían estado y habían podido salir a visitar la ciudad sin problemas. Para añadir más diversión al asunto, la gigante y fantasmagórica Terminal 3 sólo dispone de dos Starbucks, un KFC y un Pizza Hut. En ninguno de ellos venden cerveza. Tampoco se puede fumar en todo el aeropuerto. Y si quieres cambiar dinero para atiborrarte a bollos y guarrería varia, el cambio es abusivo. Junto a un muchacho que conocimos y del cual nos hicimos colegas-de-un-día, quisimos cambiar unos 80€ para comer y tomar algo durante esas tediosas 14 horas que teníamos por delante. Euro arriba, euro abajo, lo que nos daban por esos ochenta euros era poco más de 45€. Anda ya.
  • CA907: Nada que objetar en éste, era el vuelo que nos llevaría sanos y salvos a nuestro querido Madrid. Una pena el mal sabor de boca que nos dejó la parte final de nuestro viaje.

Los aviones

Gracias al cielo, tenemos leyes internacionales que regulan estos asuntos. Visto ahora con la perspectiva de cómo gestionan su infraestructura (estoy pensando sobre todo en la web, la cual es un absoluto horror), estoy casi seguro que nos llevarían en aviones a carbón. Que no creo que hayan existido jamás, pero estoy seguro que si se pudieran ahorrar eso, lo harían.

Una opinión más de Air China

El CA907 en los madriles. Tras un viaje de cerca de 30 horas, por fin estábamos en casa.

La comida

Dista mucho de Thai Airways, los cuales nos dieron hasta una carta para elegir el menú (en clase turista, por supuesto), pero siendo objetivos, nada que objetar en este apartado.

Aunque… también hay un pero: una vez comprado el vuelo, mi ticket electrónico indicaba que no incluía ningún servicio de comida; semanas después pude desmentirlo con la compañía. Y es que son tan cutres que ni este apartado está mínimamente cuidado. Yo recordaba expresamente, en el momento de la compra del billete, haber confirmado que había servicios de comida en cada uno de los vuelos, pero en mi ticket, ya os digo: nones. Me veía en un viaje de 12h hinchándome a bocadillos y tortillas (que pensándolo así, hubiera comido bastante mejor).

El entretenimiento

Yo soy de los pocos que no ven películas en los aviones. Suelo hincharme a música, jugar unas partidas de ajedrez, ponerme el mapa en tiempo real (y flipar cuando sobrevuelas lugares como Mongolia), leer algo e intentar dormir lo máximo posible. En este caso, las películas que había eran mayoritariamente en chino e inglés.

También había documentales, algo de música, y el juego más adictivo que he visto jamás en un vuelo:

Una opinión más de Air China

Escala en Beijing de varias horas

Aunque lo he enlazado ya en un par de ocasiones, os lo dejo de nuevo.  Beijing es una ciudad maravillosa, absolutamente increíble, que nos hubiera gustado disfrutar durante nuestras horas de escala. Pero algún alto mandatario ese día debía haberse levantado con el pie cruzado…

Una opinión más de Air China

Resumiendo…

Si os lo podéis permitir: ampliad vuestro presupuesto en 300€ y aseguraos de viajar con una compañía que os dé mayores garantías. Es que tan siquiera mi odiada RyanAir me ha perdido nunca una maleta. Sí recuerdo un vuelo, volviendo creo que de Miami, en el que el avión despegó con tres horas de retraso, pero al menos tuvieron la decencia de dejarnos esperando en la propia terminal y no dentro del avión.

Si habéis comprado ya el vuelo… bueno, seguro que tenéis más suerte que nosotros. Y si no fuera así… no desesperéis, lo importante es llegar (aunque sea con unas horas de retraso). Eso sí, llevad algo de muda y de productos de higiene por si os pierden la maleta.

 

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